lunes, 8 de enero de 2018

Capítulo 14 de "The Shadow"

CAPÍTULO 14

Ambos estaban nerviosos ya que por parte de Walcott era la primera novia oficial que tenía desde que era un adulto con trabajo hecho y derecho. Por parte de la chica, iba a conocer a los mejores amigos de su novio y no sabía cómo iba a caerles.
-          ¿Crees que he acertado con el vestido Walcott?
-          Cariño, estás preciosa. Se van a quedar tan impresionados como yo cuando te he visto.
-          ¿De verdad? ¿No será muy atrevido?
-          Caroline, estás perfecta.


Una vez que llamaron al timbre, Kevin y Pau los recibieron con una amplia sonrisa mientras los hacían pasar.
-          Chicos os presento a Caroline. Carol, ellos son Kevin y Pau.


El abrazo entre ambos amigos fue muy caluroso, ya que llevaban bastante sin verse.


Después de la presentación oficial las dos chicas se dieron un par de besos acompañados de una amplia sonrisa.


Tras eso, los hicieron pasar por el comedor donde allí pondrían la cena de esa noche.
-          Menudo comedor más grande tienes, Kevin,-comentó asombrado Walcott-.
-          Gracias tío jeje. Si quieres después de cenar os enseño el resto de la casa.
-          ¡Claro! Nos encantaría, ¿verdad cielo?
-          Sí,-dijo Caroline algo más tímida-.


Pau hizo que todos se sentaran mientras ella iba a buscar la comida que esa noche era una bandeja de aceitunas con patatas y algo de picoteo acompañados de unos muslitos de pollo con muy buena pinta.
-          Guau, menuda pinta tiene. Qué gran cocinera eres Pau,-elogió Walcott-.
-          Yo no he sido. El mérito es de Kevin.
-          ¡Anda ya! Eso seguro que lo ha pedido en algún sitio de comida instantánea jajajaja.
-          ¡Walcott!-dijo Caroline dándole un pequeño golpe en la pierna-.
-          No pasa nada cariño, Kevin y yo nos comportamos así el uno con el otro, ¿a que sí Pitbull?
-          Caroline,-dijo Kevin-, ¿cómo te has podido enamorar del idiota de Walcott?
-          Jajaja, tiene sus momentos, pero es muy especial.


Tras servirse los platos, todos se pusieron a comer ya que, sorprendentemente, la comida estaba muy buena.


El matrimonio tenía curiosidad por conocer más a la novia de Walcott y le hacían diferentes preguntas.
-          ¿Y a qué te dedicas?-preguntó Paulova-.
-          Soy profesora en el Instituto Franklin de secundaria.
-          Ah, qué bien. Pues yo estoy en el último año de la carrera.
-          Genial, ¿qué estudias?
-          Administración de empresas. Y no sabes las ganas que tengo de terminar ya. Estoy harta de trabajos, estudiar enciclopedias enteras de apuntes…
-          Sé lo que es eso y no se lo recomiendo a nadie. Mucho ánimo Pau.


En ese momento, Walcott le dio un pequeño toque a Pau en el pie y ella lo miró mientras que él movió un poco la cabeza hacia el lado de su novia y le guiñó el ojo como para preguntarle qué le parecía su novia. Paulova bajó la cabeza y sonrió sin contestar, algo que puso más nervioso al chico.


A su vez, Kevin charlaba animadamente con Caroline.
-          Pues yo trabajo como jefe del departamento de programación en la empresa de mi suegro, aunque ahora estoy de baja. Me imagino que te lo contaría Walcott, ¿no?
-          Sí, algo me comentó. Lo siento mucho.
-          Muchas gracias mujer, pero ya no tiene importancia. Hay que quedarse siempre con lo positivo y es que sigo vivo, tengo salud y tengo a mi mujer y a mis amigos a mi lado.


Walcott se levantó de la mesa haciendo que todos lo miraran.
-          Voy a llevar el plato a la cocina y así ayudo un poco.


Paulova no lo podía permitir. Era su invitado y no tenía por qué hacer nada de eso.
-          Walcott, déjamelo a mí que tú eres nuestro invitado.
-          Pero quiero ayudar. Si quieres vayamos los dos a la cocina.
-          Bueno, está bien…


Una vez llegaron allí, Walcott cogió a Pau y poniéndole las manos en los hombros le preguntó preocupado…
-          ¿Qué te ha parecido Caroline? Estoy en un sinvivir desde que he llegado.
-          Me cae muy bien. Es algo tímida pero se ve simpática y buena chica, además es muy guapa, ¿eh?
-          ¿Entonces te ha gustado? Ufff, no sabes el peso que me quitas de encima.
-          Pero a quien le tiene que gustar es a ti.
-          Ya, si yo lo sé pero por eso estaba más nervioso, porque para mí ella se ha convertido en una pieza muy importante de mi vida y quería que encajara bien junto a las demás piezas que sois vosotros.


Paulova sonreía feliz de ver a su buen amigo perdidamente enamorado.
-          Y pensar que gracias a ti conocí a Kevin…
-          Ya te digo. Y pensar que fui yo el que tuvo iniciativa y quería ligar contigo…
-          Y que te llevaras un puñetazo de Eristof también.
-          Ah bueno, yo es que soy un perfecto caballero jajaja.


Kevin estaba cogiendo más confianza con la novia de su buen amigo y el hielo se había roto más entre ellos.
-          ¿Y fue él quien te conquistó o fue al revés?
-          Fue él pero por lo pesado que se puso jajaja.
-          Típico de él. ¿Cómo fue?
-          Pues fui un día al banco y en cuanto me senté y quitó la cabeza de la pantalla se quedó sin pestañear durante un momento antes de que yo me presentara. Luego un día me llama citándome por un problema con mis datos en la ficha del banco y todo fue una excusa para volver a verme. Y también me regaló un par de entradas para ver una película por no sé qué promoción que había en ese momento. Total que las acepté y al ir al cine me lo encontré “casualmente” pasando por allí.
-          Uy sí, ya me lo veo: “Qué sorpresa verte por aquí, ¿cómo tú por aquí?” y cosas de esas, ¿no?
-          Exactamente jajajaja.


La historia que le estaba contando Caroline enganchaba a Kevin, además, el hecho de imaginarse en esas situaciones a su amigo le causaba mucha risa.
-          Total, que acabé ofreciéndole la entrada porque me dijo que ir al cine sola, de noche y siendo tan guapa no era bueno. Yo en ese momento no pude aguantar la risa y me carajeé sin parar mientras que él mantenía esa sonrisa tonta que pone cuando quiere conseguir algo.
-          Ay sí, esa sonrisa idiota con una pequeña risita que suelta de vez en cuando jajaja, qué coraje me da cuando me lo hacía a mí para conseguir cualquier cosa.
-          ¿A ti también te lo ha hecho?
-          Buenoooo, conmigo tiene un máster en eso ya jajaja. Ya son muchos años conociéndonos.
-          Pues al final entramos en el cine y nos sentamos juntos y a la mitad de la película me echó el brazo por encima de los hombros y me besó la mejilla y al volverme para decirle que qué se creía que estaba haciendo me besó en la boca y… menudo beso.
-          Ostras, a tope iba jajaja. ¿Y qué pasó al final?
-          Pues que nos tuvieron que echar del cine porque nos… emocionamos un poco.
-          Jajajajajaja, madre mía. Gracias por contármelo porque voy a estar martirizándolo con esto cada vez que quiera jajaja.


Momentos después llegaron Paulova y Walcott que se quedaron algo extrañados pero, a su vez, contentos al ver el buen rollo que había entre ambos. Sin embargo, a Kevin de repente se le comenzó a nublar la vista, pero no dijo nada. Al poco tiempo se levantó diciendo que quería lavarse las manos pringosas que se le habían quedado tras la comida.


Entró en el baño más cercano y abrió el grifo mientras mojaba sus manos que luego las echó a su cara.


Kevin pestañeaba lentamente y movía su cabeza hacia los lados para intentar que se le pasara el aturdimiento que tenía.


Pero esa sensación no se iba, persistía e incluso empeoraba porque comenzó a ver todo borroso a su alrededor.


Paulova propuso ir al salón para esperar a Kevin antes de comenzar el tour por la casa y así enseñársela a la pareja.


Al entrar Walcott y Caroline se sorprendieron por el enorme lujo que tenía.
-          A mi padre no le gusta reparar en gastos. Para su “nena”, como él dice, lo quiere todo.
-          Está precioso, la verdad,-dijo Caroline-.


Los tres se sentaron frente a la chimenea que daba un calor muy agradable en aquella noche lluviosa de noviembre. Ambas chicas charlaban animada y distendidamente mientras que Walcott pensaba en por qué estaba tardando tanto en salir Kevin del baño.


Pasados dos minutos Walcott anunció que iba a preguntarle qué le pasaba a Kevin. Tal vez le habían dado ganas de hacer de vientre y estaba estreñido, no lo sabía.


Llamó a la puerta pero no obtuvo respuesta, por lo que tras unos segundos esperando y pegando la oreja a la puerta entró diciendo que iba a entrar pero al hacerlo se quedó completamente quieto al ver a Kevin tirado en el suelo.


Rápidamente se agachó y notó que tenía pulso y que seguía vivo. Poniéndose detrás de él lo levantó para intentar que se despertara mientras le daba pequeñas palmaditas en la cara.
-          Kevin, Kevin tío despierta. ¿Qué te pasa tío? ¡Vamos Kevin!


Al ver que Kevin seguía completamente igual comenzó a gritar ayuda.
-          ¡AYUDA! ¡LLAMAD A UNA AMBULANCIA!


CONTINUARÁ…