lunes, 2 de mayo de 2016

Capítulo 8 de "Cero"

¡Muy buenas! Sé que el viernes fallé, pero tuve un día un tanto raruno y no estaba de mucho humor para subir capítulo, pero hoy sí que sí os dejo con uno nuevo, donde se desvela qué va a pasar con esta nueva misión para Naim. ¡Nos vemos el miércoles!

CAPÍTULO 8

El agente Parker y Naim se sentaron en el salón y el del FBI comenzó a contarle de lo que iba el tema.
-          La empresa en cuestión es una farsa. Se dedican a meter virus en ordenadores y también programas específicos para hackers y así poder aumentar el caos informático.
-          ¿Y qué consiguen con eso?
-          Poder y dinero. Manejan un gran capital y entrando en diversos sitios consiguen desmantelar grandes sucursales amenazando con publicar datos comprometidos…


Naim estaba interesado en lo que le estaba contando.
-          ¿Datos comprometidos? ¿De qué datos exactamente?
-          Sobre multinacionales, bancos, personas de alto standing… Todos y cada uno de ellos hacen lo que sea porque no publiquen dichos datos.


Parker se rio.
-          Si supieras las de cuernos que tienen las esposas de los hombres ricos… Hemos visto scorts, recibos de joyas, coches caros… Hay infinidad de cosas que traerán cola después de que la misión termine.
-          Pues vaya tela… Las cárceles se van a llenar hasta los topes.
-          Espero que sí, pero ya se sabe, poderoso caballero es don dinero.


Naim le dio la razón.
-          Por cierto, para que no te reconozcan tendrás que cambiar de look.
-          ¿Cómo que me tendré que cambiar de look?
-          Sí, yo por ejemplo me he tenido que hacer estas malditas rastas y ponerme lentillas. Tú tendrías que cambiar de look también, por lo que me he traído unos productos para hacerte el cambio.


Naim estaba sorprendido pero accedió.
-          Bueno, todo sea por la misión. Vayámonos al cuarto de baño. A ver cómo me cambias, ¿eh?
-          Vas a estar muy guapo, ya lo verás…


Naim se dirigió hacia el baño.
-          Sígueme, es por aquí.
-          Está bien. En una hora estarás listo.


Logan sacó la maquinilla, le hizo un corte de pelo a Naim y luego directamente le puso un tinte de pelo, por lo que Naim se lavó la cabeza. Ya a punto de terminar, Logan le dio unas lentillas de color, le dio la ropa que se debía de poner y, por primera vez, Naim se vio en el espejo
-          ¡¿De verdad?! Logan, te voy a matar… ¿lo sabes?
-          Era necesario hacerlo…
-          ¡¿El corte de pelo también?!


Logan lo miró serio.
-          Te digo yo que así no te va a reconocer nadie. Ni tu padre si te viera.
-          Eso seguro, con lo feo que me has dejado… Venga, vayamos al sitio.
-          Ahora sígueme el rollo a mí, ¿de acuerdo?
-          Entendido.


Llegaron al sitio en un cuarto de hora y antes de entrar, Logan le dio una serie de indicaciones.
-          ¿Sabes algo de ordenadores?
-          Lo normal. Los programas básicos y eso, no soy ningún informático.
-          Bueno, pues lo que debes hacer es coger el virus que estará en una carpeta y meterlo en la base de datos. Luego programarlo para que en un determinado tiempo salte y le entre el virus.


Logan siguió hablando.
-          Luego hay que meter los ordenadores en esas cajas de ahí apiladas y ya los demás nos encargamos de entregarlos a su destino de dos en dos. ¿Lo has entendido?


Naim estaba un poco descolocado ante todo lo que le acababa de decir.
-          Esto… ¿me lo puedes repetir?


Logan perdió toda esperanza que tenía…
-          Esto va a salir muy mal, lo estoy viendo. Bueno… voy a entrar. Por lo que más quieras, sígueme el rollo cuando te avise.


Logan entró primero en el sitio para avisar de que había traído a un colega para trabajar y que era totalmente fiable.
-          Buenas tardes.
-          ¡Buenas!-dijeron los demás.


Logan se fue hasta el despacho de su jefe.
-          Shamal, he vuelto con mi amigo. Está esperando fuera.
-          Estupendo. Termino con esto y hablamos ahora, un momento.


Shamal, el jefe de la banda se levantó a los pocos minutos.
-          ¿Estás seguro de que es totalmente de tu confianza?
-          Pongo la mano en el fuego por él. Cualquier cosa yo respondo en su nombre.
-          Entonces debe ser alguien importante para ti… ¿Conoce cómo trabajamos?


Logan tragó saliva.
-          Se lo he explicado, no obstante necesita tiempo para hacerse todavía al manejo pero aprende
rápido.
-          Eso está bien. Bueno, salgamos para que lo conozca.


Logan, que en ahí lo conocían como Parker, para no decir su verdadero nombre, avisó a Naim para que entrara.
-          Tom, te presento a Shamal, el jefe de este gran proyecto.
-          ¿Tom?-pensaba Naim para sí mismo-. Encantado Shamal.
-          Lo mismo digo Tom. Verás, necesitamos un gran compromiso con esta empresa y queremos estar seguros antes de contratar a alguien.
-          Lo comprendo perfectamente. Yo estoy familiarizado con los ordenadores, solo que a la hora de comenzar con el trabajo, necesitaré una pequeña guía práctica.
-          De eso se encargará Parker.


Naim escuchaba atentamente a Shamal. Se veía un hombre entendido en ordenadores y seguro llevaba mucho tiempo haciendo eso. Solo esperaba que él pudiera llevar el ritmo de los demás y que no se enteraran de quién realmente era.


Shamal lo mandó junto con Parker a que este le enseñara lo que debía hacer a partir de ahora mientras los miraba con atención.


Unas horas más tarde, Naim había aprendido a hacerlo gracias a las indicaciones de Logan.
-          Ya hemos hecho el primero Shamal.
-          Muy bien, ¿cómo te ha ido?
-          Ha sido más fácil de lo que creía, sinceramente.
-          Me alegra escuchar eso, te ves entonces preparado para hacerlo a partir de ahora solo, ¿cierto?
-          Sí, me veo capaz.


Shamal dibujó una sonrisa.
-          Estupendo, entonces ponte en un ordenador tú solo y a trabajar. No podemos perder más tiempo.
-          Está bien. Voy a ello. Pero antes…


Naim quería hacerle una pregunta a Shamal.
-          Después de meterle el virus, la persona a la que se lo metemos, ¿qué le va a pasar?
-          Eso no te importa. Tú dedícate a hacer tu trabajo.


Shamal cambió su cara.
-          ¡Venga! ¿Qué haces aquí parado todavía? ¡Rápido!
-          ¡Ya voy, ya voy!


Shamal miró con muy mala cara a Naim. Esa pregunta que le había hecho no le había gustado absolutamente nada.


Todos seguían con el trabajo y Naim se unió a ellos, produciendo más ruido de tecleo y de ruedas de ratón.


Shamal se puso en su ordenador a buscar información de este tal Tom. No le gustaba ni un pelo, pero lamentablemente, no encontró nada porque no sabía su apellido ni nada.


El jefe se acercó a uno de los chicos, Gabriel.
-          Hay que hacer una entrega esta misma tarde. Aquí está la dirección,-dijo pasándole un papelito-.
-          Voy.
-          Por cierto, llévate contigo al nuevo y… bueno, ya sabes lo que debes hacer.


Shamal se acercó a Naim.
-          Tom, hay que hacer una entrega, ve con Gabriel y así él te enseñará cómo hay que hacerlo, ¿de acuerdo?
-          Está bien.


Naim se levantó y se quedó mirando al ordenador mientras pensaba que ojalá todo saliera bien. No podía negar que estaba bastante nervioso.
-          ¿Estás listo?-dijo Gabriel sacándolo de sus pensamientos-.
-          Sí, vamos allá.


CONTINUARÁ…