lunes, 16 de mayo de 2016

Capítulo 11 de "Cero"

Muy buenaaaaaas. Quiero pediros perdón porque el viernes no subí capítulo pero es que tuve un día de perros, no fue para nada bien y necesitaba relax y estar fuera de las redes, pero eso ya pasó y ahora estoy aquí de vuelta con otro capitulito más. ¡Vamoooooos!

CAPÍTULO 11

Naim llegó a su casa, cogió la maquinilla, se duchó y se cambió. Ya estaba listo para volver a empezar otra vez en su trabajo habitual.


Al salir del baño, Scott lo esperaba.
-          Ala, menudo cambio.
-          No me gusta estar con el pelo tan corto, pero no quería estar moreno.
-          Y ahora ya puedes estar sin las lentillas puestas también.
-          Cierto, menudo coñazo era, de verdad.
-          Bueno, ¿vamos a la comisaría?


Nada más entrar Naim se llevó la primera sorpresa… ¿Dónde estaba Bianca?
-          Naim, este es uno de los cambios, ahora tenemos una nueva secretaria. Ella es Eva Gaynor.


La tal Eva se levantó y se acercó a Naim sonriendo.
-          Bienvenido Naim, he oído mucho hablar de ti. Tenía muchas ganas de conocerte.
-          Muchas gracias, encantado de conocerte Eva.
-          Naim,-intervino Scott-, acompáñame que te voy a decir dónde trabaja Bianca ahora.


Naim sigue a Scott y lo lleva junto a una nueva zona que han construido al lado de los despachos de los dos compañeros. Bianca al ver a Naim lo abraza con fuerza.
-          ¡Naim! Qué alegría verte guapo. Menudo corte de pelo te has dado, ¿no?
-          Pues sí, ya crecerá otra vez. ¿Cómo es que estás trabajando aquí?
-          Pedí ayuda al comisario. Estaba de secretaria y dándoos apoyo desde la comisaría y no podía llevar tantas cosas a la vez, así que desde hace un mes me incorporé como agente de policía más.
-          ¡Enhorabuena Bianca!


Hablando estaban cuando el comisario salió de su despacho.
-          Pero bueno, ¿qué ocurre aquí? ¡Naim! ¿Ya estás aquí con nosotros?
-          Sí comisario. Vuelvo al trabajo.
-          ¡Bienvenido Naim! Me alegra verte de nuevo, sano y salvo.


El comisario se acercó a Naim y lo abrazó, sorprendiendo a todos.


Scott no se creía lo que estaba viendo. ¿El comisario dando un abrazo a uno de sus policías?


El comisario se separó y sonriendo miró a Naim.
-          Me alegra mucho tenerte otra vez aquí. Cuando esta mañana salió la noticia, me preocupé mucho por lo que te podría pasar, por eso monté este especial para poder rescatarte de allí.
-          Muchísimas gracias. La verdad es que estaba en un gran aprieto.


Naim sonrió agradecido por las palabras que le acababa de decir el comisario.
-          Bueno chicos, os dejo solos,-dijo el comisario-.


Eva se acercó a Bianca y los dos chicos con una idea en mente.
-          Compañeros, se me acaba de ocurrir algo, ¿por qué no salimos esta tarde-noche y hacemos un plan los cuatro? Así celebramos todos juntos mi nuevo trabajo, el de Bianca y la reincorporación de Naim.


Bianca y Scott sonrieron.
-          Nos gusta la idea, nosotros nos apuntamos. ¿Tu Naim te apuntas no?


Naim estaba serio de nuevo y miró a Eva.
-          A mí no me apetece. Te lo agradezco pero no quiero salir. Prefiero quedarme en casa y descansar después de todo lo que he pasado.
-          Naim, si también lo hacemos por ti, vente hombre,-decía Eva-.
-          De verdad, no me apetece Eva, lo siento mucho.


Eva, entre sorprendida y un poco enfadada le hace una pregunta a Scott.
-          Scott, ¿este tío es siempre así de divertido?
-          A veces, según le dé.
-          Pues menudo es.
-          Si os vais a poner a criticarme delante de mí me voy.
-          Naim, vente,-dijo Scott-.
-          Eres cansino, ¿eh? No vas a parar hasta que diga que sí, ¿cierto?
-          Tú lo has dicho.
-          Bueno, entonces iré con vosotros… Pero no me quedaré mucho rato tampoco.


A las siete y media de la tarde, aparecieron en la puerta Scott, Bianca y Eva arreglados y preparados para esa noche.


Naim salió de su casa ya arreglado.
-          ¿Estáis listos todos? Pues arreando. ¿A dónde vamos?


Entre todos decidieron primero ir al parque. Habían puesto algunas cosas nuevas y querían ir a ver qué tal estaban.


Scott y Bianca se pusieron a bailar con la música que había y Naim se fue sentar en un banco. Eva mirando a Naim se acercó a él.


Poniéndose delante de él le preguntó.
-          ¿Qué te pasa Naim?
-          Ah nada, estoy bien.
-          Venga, cúrrate mejor la mentira que sabes mentir mejor.
-          No me pasa nada, no te estoy mintiendo, simplemente no me gusta salir.


Eva se sentó junto a Naim extrañada.
-          ¿Pero por qué no te gusta salir? Estar todo el día en el trabajo o en casa no es bueno. Tienes que relacionarte con gente, con tus amigos, familia…
-          Con mis amigos me relaciono en el trabajo, estoy bastante entretenido y lo que quiero hacer cuando termino es llegar a mi casa, relajarme y tener tiempo para mí y mis cosas.


La chica sonrió ante la respuesta.
-          Y no es malo, pero hay que saber compaginar las dos cosas. Unos días unas cosas y otros días otras.
-          Ya lo sé, pero soy un hombre casero, me gusta estar en casa.
-          Pues debes tener algo muy importante en casa para no querer salir de ahí. A tu novia la debes tener contentísima.


Naim estaba cansado ya de insistir en lo mismo.
-          No tengo novia, soy un hombre que me gusta estar en casa cuando no estoy trabajando, ¿hay algo que no se entienda de eso? Cuando me apetezca salir, ya lo haré Eva.
-          Está bien Naim, lo siento si te ha molestado algo de lo que te he dicho…


Naim se quedó pensativo mirando a un punto fijo del suelo. Tenía la cabeza en otro sitio y la verdad es que las pocas ganas que tenía de salir se le habían quitado.


Levantándose, se dirigió a donde estaba la feliz pareja, encontrándoselos… bastante acaramelados.


Scott y Bianca, ajenos a la conversación que mantenían Eva y Naim, estaban haciéndose una foto con el móvil para tenerla guardada.


Al ver la foto, ambos sonrieron. La foto había quedado preciosa y les encantaba fotografiarse los dos juntos.


Naim al verlos de esa forma se esperó a que terminaran de estar tan acaramelados, no quería cortar el rollo. Sin embargo, los miraba serio mientras ellos se sonreían rozando sus narices y besándose con suavidad.


Eva se levantó del banco y se colocó detrás de Naim.
-          Hacen bonita pareja, ¿verdad?
-          Sí, muy buena,-decía Naim con cara de fastidio al escuchar a Eva-.


Naim finalmente se acercó a la pareja con decisión.
-          Oídme, se me ha olvidado la pasta en casa, vuelvo en seguida.
-          No te preocupes,-dijo Scott-, yo te invito a cenar y ya me lo devuelves otro día.
-          Que no, de verdad, no quiero que me invite nadie.
-          Naim, es una fiesta y estamos celebrando tu vuelta entre otras cosas, así que hoy invito yo. Vamos.


CONTINUARÁ…