viernes, 22 de abril de 2016

Capítulo 6 de "Cero"

¡Buenas gente! Siento no haber podido subir durante toda esta semana capítulo pero la he tenido a tope y llena de cosas, pero ya no se me vuelve a pasar más, prometido.
Además, tengo ya otra historia completamente nueva esperando a que esta termine y está pidiendo paso con mucha fuerza y no quiero hacerla esperar.

Así que nada, os dejo con este nuevo capítulo y nos vemos el lunes con más, ¡hasta pronto!

CAPÍTULO 6

Eran las tres y media de la mañana de una noche cualquiera cuando un portazo hace retumbar la casa…


El despertador comienza a sonar; son las 6 menos cuarto de la mañana y Naim se levanta como cada mañana para ir a trabajar.


Cuando se dispone a salir, recibe una llamada.
-          ¿Sí?
-          Naim, soy Scott, vente directamente a la cuarta con Bradboe.
-          Eso es aquí al lado…
-          Ya lo sé, vente.
-          Ahora te veo.


Naim no tardó ni 3 minutos en llegar al lugar que le había indicado Scott. La casa estaba en su mismo barrio y pasaba todos los días por allí pero no conocía quién era el dueño o la dueña.


Naim bajó del coche y miró a Scott. Este no sabía cómo mirarlo después de lo que había pasado la tarde anterior.
-          ¿Qué tenemos Scott?
-          Un posible suicidio.
-          Entremos entonces.
-          Te estaba esperando.


Al entrar en la casa, vieron cómo estaba colgado con la soga al cuello un hombre.
-          Dios, qué desagradable…-dijo Scott-.
-          Su cara es de sufrimiento, tal vez tuvo una terrible agonía.
-          ¿Lo conocías Naim?
-          No, no me suena.


Naim se quedó observando a la víctima y todo lo que había alrededor por si notaba algo sospechoso.
-          Será mejor llamar al forense.
-          Ya está de camino Naim. Le quedan unos minutos por venir.


Efectivamente, cinco minutos después llegó el forense.
-          Buenos días chicos, ¿qué tenemos?
-          Un ahorcado. No sabemos si ha sido suicidio o asesinato.
-          Bueno, ayudadme a bajar el cuerpo, pero antes poneros guantes.


Una vez ya con el cuerpo bajado, el forense lo examinó con la mirada.


- El Dr. Williamson llevaba unos minutos mirando el cuerpo sin acercarse y Naim se impacientaba.
-          ¿Y bien?
-          La causa de la muerte es asfixia, tiene el pecho hinchado, aunque todavía tengo que hacerle la autopsia, pero lo más seguro es que sea asfixia.


Scott se acercó más al cuerpo pero no miraba a la víctima. La herida del cuello era demasiado fuerte para él.
-          Viendo la longitud de la cuerda y las heridas del cuello, tardó varios minutos en morir. Tiene arañazos en el cuello por encima de la herida de la cuerda, como si hubiera querido quitarse la cuerda y no hubiera podido.


El forense seguía haciendo la vista previa del cuerpo.
-          La cuerda estaba mal posicionada, porque las heridas son debajo de la nuez y esto provocó que la asfixia fuera más dolorosa. De cuerpo para abajo no se aprecia ninguna herida física, salvo un par de tatuajes de calaveras.
-          Mientras tanto,-dijo Scott-, nosotros vamos a investigar la casa.
-          Vale, no hay problema.


Naim y Scott se repartieron la casa y así cubrirían todas las habitaciones el doble de rápido.
-          Esto parece una especie de diario… A ver lo que es.


Naim estaba en la habitación de la víctima, buscando alguna identificación pero no encontró nada, sólo camisetas, pantalones, calcetines, zapatos y ropa interior de color negro.


Scott descubrió una huella de zapato encima del sofá.
-          Qué extraño… si la víctima estaba sólo con el calzoncillo, o es que alguien lo ahorcó o antes de quitarse la ropa se subió aquí para poner la cuerda.


En una esquina había ropa de color, cosa totalmente extraña cuando toda la ropa que había en los armarios era negra.
-          Naim, he encontrado la ropa que llevaba la víctima.
-          ¿Negra?
-          No, amarilla, blanca y negra.
-          Imposible. Aquí toda la ropa que hay en los cajones es negra. Habrá que llevarla a analizar. Por cierto, sube aquí en cuanto puedas.
-          ¿Qué has encontrado?


Naim había encontrado una nota de despedida donde decía que sentía mucho el suicidarse pero que era la única salida.
-          ¿Has visto Scott?
-          No comprenderé nunca a las personas que se suicidan… ¿Cómo deben estar de desesperados para quitarse la vida?
-          No creo que haya sido un suicidio… la letra está muy movida.
-          Estaría llorando o nervioso por lo que iba a hacer…
-          Aquí hay algo que me huele a chamusquina.


Recogieron todas las pruebas que habían visto y bajaron al piso inferior encontrándose con el forense en la puerta.
-          Ya he terminado aquí, así que me llevo el cuerpo hasta la central para poder empezar allí con la autopsia.
-          Nosotros también hemos terminado. Salgamos de aquí.


Ambos compañeros se fueron cada uno en su coche hasta la comisaría.
-          Buenos días cariño,-dijo Scott-.
-          Buenos días mi vida. Buenos días Naim.
-          Buenas.


Tras los saludos se fueron cada uno a su puesto de trabajo para seguir investigando desde allí la identificación de la víctima, familiares, amigos, etc. Pero el comisario los detuvo.
-          Buenos días chicos. Disculpad que os interrumpa, pero acabo de recibir una llamada del FBI. 


El comisario los miró serio mientras ambos policías paraban lo que estaban haciendo.
-          Resulta que la víctima es un agente del FBI y el caso ha pasado a sus dependencias. Ahora el caso es de ellos.


Naim se cabreó.
-          Siempre tiene que venir el FBI para quitarnos los mejores casos. Joder…
-          No se puede hacer nada Naim, yo lo siento tanto como tú.


El comisario entonces se dirigió a Bianca.
-          Bianca, les he dicho al FBI que todas las pruebas y lo perteneciente al caso del ahorcado se los iba a mandar, encárgate de eso, ¿de acuerdo?
-          Claro comisario.


El final del turno se terminaba y Scott le propuso un plan a Naim.
-          Naim, Bianca y yo vamos a ir esta tarde al festival, ¿te quieres venir?
-          No gracias.
-          Venga Naim vente. Sentimos lo que pasó ayer… Sabemos que a ti te duele eso de…


Naim lo interrumpió antes de que siguiera.
-          Ya, yo también os pido perdón por irme de aquella manera pero de verdad, esta tarde no puedo, tengo cosas que hacer…
-          ¿Seguro?
-          Sí, hoy lo iba a dedicar a ir al gimnasio.
-          Bueno, si luego te apetece, estamos en el festival, llégate anda. Nos gustaría mucho verte.
-          Muchas gracias por la invitación. Ya nos vemos Scott.


Naim llegó a casa, se hizo un sándwich, se cambió de ropa y cogió el coche hasta un lago apartado de la isla.
-          De nuevo aquí…


Naim abrió el maletero y sacó su caña de pescar. Hacía tiempo que no pescaba y lo echaba de menos.
-          Ahhhh, paz, tranquilidad… Cómo te echaba de menos lago.


Ese lago le traía muchos buenos recuerdos, pero otros que ya había olvidado y que inevitablemente aparecían en su mente…


Recuerdos de cuando iba a pescar como costumbre cada domingo después de misa. Qué tiempos aquellos y que ya sólo podía rememorar en su cabeza…


El semblante de Naim cambió completamente y las lágrimas comenzaron a llenar sus ojos, pero que él reprimía para que no salieran. No quería llorar porque ya no tenía remedio…


Y al llegar a casa la recordó… ¿Por qué hoy en ese preciso instante tantos recuerdos le venían a la cabeza? No quería recordar esa época y todo lo que ocurrió después.


Cada vez le costaba más a Naim reprimir las lágrimas, pero tenía que resistir, no podía llorar y derrumbarse. Justo ahora que comenzaba a despegar no podía volver a empezar de cero…


Su mirada se quedó fija en la estantería.
-          A tan solo un paso…


CONTINUARÁ…