sábado, 7 de febrero de 2015

Capítulo 16 de Manos Blancas

¡Buenas tardes a todos gente! ¿Qué tal lleváis el fin de semana? Como ya os avisé el pasado jueves por Facebook, hoy hay capítulo nuevo así que, ¿a qué estamos esperando? ^_^

CAPÍTULO 16

El hombre comenzó a contarle lo que había pasado con Nodín.
-        Pues después de lo ocurrido, se quedaba en casa, no salía y una noche, fui a llevarle la cena a su          dormitorio y no me abría la puerta, así que imaginando que estaría mal no lo molesté y al día              siguiente, la cena seguía en el mismo sitio donde la había dejado y entrando pude ver que no                estaba. Se había marchado.
-        ¿Así sin más?


El hombre estaba serio.
-        Sí. Lo único que hizo fue dejarme una carta escrita donde me pedía perdón pero necesitaba                  marcharse y desaparecer. No sabía si volvería de nuevo, pero quería empezar de cero.
-        Por lo menos se despidió, de alguna forma.


Igashu pudo notar que el semblante de aquel señor era triste, pero con la lluvia no sabía si estaba llorando o no.
-        Ya lo sé, pero desde entonces no he vuelto a saber nada de él. Lo he intentado buscar pero es              como encontrar una aguja en un pajar.
-        Es muy complicado, lo sé. Sólo espero que algún día podamos encontrarlo, yo a mi padre y usted        a su hijo postizo.


Ambos sonrieron.
-        Me alegra conocer a un descendiente de Nodín. ¿Sabes? Te pareces mucho a tu padre.
-        ¿De verdad?
-        Sí, aunque no eres del todo igual.
-        Me imagino, tendré algo de mi madre seguramente.
-        Puede ser, pero yo a tu madre no la conocí.
-        Ni yo… En fin, me alegra haberlo conocido y que me haya contado todo esto. Ahora ya estoy más      tranquilo.


Igashu volvió otra vez a su casa y ya era de noche cuando entró por la puerta.


Mitch lo miró y le preguntó.
-        ¿Tan pronto estás aquí?
-        Sí. Ha sido rápido.
-        ¿Has averiguado algo?
-        Sí, ya os contaré. Ahora voy a ducharme.


Pero Wolf se interpuso en su camino y quería jugar.
-        Joder macho, ¿no me lo puedes contar ahora?
-        Es largo de contar. Ahora no hay tiempo.
-        Bueno venga. Hasta mañana.
-        Hasta mañana. Que descanséis.


Igashu se fue al baño, se cambió de ropa y se metió en la ducha mientras pensaba en que ya sabía más cosas sobre su familia.


Y seguidamente, se metió en la cama para descansar. Había sido un día bastante agotador.


Mientras tanto, Mitch arrimaba el hombro con Linda. Desde que la había conocido, tenía ganas de estar con ella y no había podido, así que esperaba que ese día fuera el señalado.
-        Hoy estás preciosa Linda.
-        Muchas gracias Mitch. Tú también estás muy guapo.
-        No tanto como tú. Me encanta tu sonrisa. Me tiene enamorado.
-        Mitch… llevo mucho tiempo sin estar con alguien. Si sigues así vas a acabar conmigo.


Mitch le giró la cara haciendo que se mirasen a los ojos y automáticamente, Mitch juntó su boca con la de ella, besándose por primera vez.


Linda entró en calor y abrió su boca un poco más para que las lenguas de ambos jugaran a su antojo.
-        Tengo ganas de ti…
-        Shhh. Cállate Mitch y sígueme.


A la mañana siguiente, Igashu se levantó temprano y se puso a hacer el desayuno cuando escuchó unos ruidos raros.
-        Oh no… Ya estamos de nuevo.


Y efectivamente. En el dormitorio estaban Mitch y Linda afrontando la mañana con positividad y alegría…


Cuando Igashu terminó de cocinar, pegó una voz avisando de que estaba el desayuno y ahí aparecieron los dos con cara de idiotas con una sonrisa que les llenaba la cara. Una vez terminado el desayuno, Igashu rompió el hielo.
-        ¿Os lo habéis pasado bien?


Linda soltó una pequeña risa mientras seguía desayunando.


Mitch en cambio lo dijo claro.
-        Uh sí. No hay nada como empezar el día feliz. Lo ves todo de otra forma. Te lo recomiendo.
-        Sí claro Mitch. Ahora mismo voy,-contestó irónicamente-.


Dos meses más tarde, Igashu se percató de un ruido en el portal.
-        Mitch, ¿has escuchado eso?


Mitch le bajó el volumen a la tele.
-        ¿El qué?
-        Un ruido en el portal.
-        Yo no he escuchado nada.
-        Shhh, escucha.


Justo en ese momento la puerta se abrió y un hombre entró en la casa.


¿Quién será ese hombre?

CONTINUARÁ…