martes, 16 de diciembre de 2014

Capítulo 4 de Manos Blancas

¡Hola a todos queridos amigos! Espero que estéis todos muy bien y que esta semana la hayáis empezado con mucha fuerza. Hoy aparte de capítulo tengo que anunciaros que mañana tendréis una grata sorpresa aquí y en YouTube, así que yo de vosotros estaba atento a las redes sociales jejeje.
Y ahora sin más os dejo el capítulo :D

CAPÍTULO 4

Pasaron un par de semanas desde que llegaran los chicos nuevos del otro orfanato y Mitch e Igashu se habían hecho muy amigos.
-        Igashu, hoy vamos a gastarle una broma a Ari, ¿vale?
-        ¿Qué broma?
-        Ya lo pensaremos en el camino, pero que sea algo en el recreo.
-        No, que delante de los demás nos va a odiar…
-        Bueno vale, entonces me has jodido el plan.


Mitch se paró en seco.
-        ¿Por qué no te sientas con ella ahora en el autobús y así descubres algo para gastarle la broma?
-        Vale, como tú digas pero vaya, no entiendo lo que te ha dado por Ari.


Como había dicho Mitch, Igashu se sentó junto a Ari y hablaron durante el trayecto hasta clase.


Igashu la miraba atentamente y su mirada se concentraba en los ojos de la chica.
-        Pues es guapa…-pensaba para sí-.


Mitch los miraba sentado en otro lado.
-        Uy, los tortolitos… 


En la antigua Hacienda, Andrea sacaba de la cuna a Berta.
-        Buenos días princesa. ¿Vamos a jugar?
-        Zí.


Asia mientras tanto hacía las cosas de la casa, hacía las camas, limpiaba…


Cuando terminó, bajó al salón y puso música para ambientar esa casa tan vacía por las mañanas.


Berta mientras escuchaba la música estaba jugando con las piezas encajándolas en su sitio. Así se podría pasar toda la mañana sin parar.


A la llegada del colegio, los chicos entraron en la habitación de los ordenadores donde ellos normalmente hacían los deberes.
-        Yo paso de hacer los deberes,-dijo Mitch-.
-        ¿Por qué no lo vas a hacer?-preguntó Ari-.
-        Porque no tengo ganas. Me voy a jugar con la play.


Justo cuando iba a salir entró Andrea.
-        Ay Mitch, no te esperaba tan cerca. ¿Tienes deberes?
-        Sí, pero los hice en clase.
-        ¿Sí?
-        Sí, los he hecho todos.


Pero Ari no iba a permitir de Mitch se saliera con la suya.
-        Andrea, no los ha hecho, dice que no tiene ganas y que iba a jugar a la play.
-        Puta chivata…-susurró Mitch-.
-        ¿Es eso cierto?-preguntó Andrea-.
-        Sí…
-        Vete ahora mismo a la cocina a hacerlos. Ahora voy contigo para cerciorarme de que los hagas.


Unos minutos después, Mitch hacía los deberes en la cocina ante la atenta mirada de Andrea.


Cuando los otros terminaron, se pusieron a jugar a la play y a reírse con el Crash Bandicoot.


Había pasado una hora y Mitch todavía seguía intentando hacer los deberes. No daba pie con bola.
-        Mitch, es para hoy.
-        No puedo Andrea.
-        Eso te pasa por no atender en clase.
-        Aaaaay…


Igashu quería descansar de tanta tele y saliendo a la entrada se asomó a la ventana. Vio la luna llena detrás de unos árboles y cerrando los ojos comenzó a escuchar a lo lejos voces extrañas.


Esas voces parecían de indios nativos y contemplando la luna, al cerrar los ojos se imaginó en un paraje natural, a la luz de la luna y entre esas voces que escuchaba a lo lejos, rodeado de más como él.


Igashu escuchó ruido a su alrededor y abrió los ojos viendo que a su lado estaba Andrea.
-        ¿Qué haces aquí Igashu?
-        Estaba viendo la luna…
-        ¿Te gusta?
-        Sí, me encanta ver la luna llena.
-        A mí también.
-        Andrea, ¿tú crees que alguien me puede llegar a querer?
-        Claro que sí, yo te quiero.


Igashu se abrazó a Andrea. La verdad es que estar en esa situación no era nada fácil para ninguno. Saber que estás ahí porque ninguno de tu familia te ha querido o no ha podido… La cuestión era que estaba allí esperando a que alguien lo escogiera para su familia.


Mitch se dirigía para el salón y cuando vio a Andrea abrazando a Igashu miró con mala cara.
-        A mí nadie me abraza… Paso. Me voy arriba.


Mitch subió arriba y cuando pasó por delante del cuarto de baño de las chicas, se le encendió la bombilla.
-        Ya sé que broma gastarle a Ari… Jajaja, esta me las va a pagar.


Luego, para hacer un poco de teatro, se puso a jugar con la misma Ari con las almohadas. Mitch aprovechaba la situación y le daba lo más fuerte que podía.


Ari también le daba con fuerza a Mitch, pero no tanto como él. Cuando se comenzó a cabrear también empezó a darle fuerte en la cabeza a Mitch.


Igashu subió a donde estaban jugando a la pelea de almohadas y se fijó en un cuadro que nunca había visto.


El cuadro era de un lobo con una rosa en la boca. Igashu no pudo evitar acercarse y quedarse mirándolo sin moverse.


Un rato después, Asia avisó a los chicos para que se acostaran, era la hora para irse a la cama.
-        Buenas noches chicos. Que descanséis.


Ari antes de irse a la cama fue al servicio. Cuando terminó, fue a lavarse las manos y el grifo comenzó a soltar agua de tal forma que Ari se empapó de arriba abajo.


La chica no conseguía cerrar el grifo y dándole vueltas para cerrarlo no servía, así que le dio un golpe hacia abajo y se cortó el agua repentinamente, dejando un gran charco en el suelo y a Ari bastante mojada.


Cuando las cuidadoras se fueron a acostar se dieron cuenta del charco y Asia se puso a fregar.
-        Ay, estos niños…


Parece que todo va mejor, aunque los chicos se gastan bromas entre ellos. ¿Conseguirán que alguien los acoja pronto?

CONTINUARÁ…