viernes, 14 de febrero de 2014

Capítulo 7 de la Segunda Temporada de "Black Hand"

¡Buenas tardes a todos y feliz viernes! La tarde ha entrado y con ella el fin de semana a la mayoría de personas... ¿No es genial? Espero que este tiempo de descanso que ya está aquí os sirva para recargar las pilas y descansar, hacer las actividades que a uno le gusta y pasar más tiempo con las amistades y tal. Así que como cada viernes, aquí os dejo con este nuevo capítulo, para que comencéis el fin de semana con buen pie. ¡Buen fin de semana a todos! Nos vemos muy muy pronto jeje.

SEGUNDA TEMPORADA
CAPÍTULO 7

- Bueno Clara, cuéntame todo lo que sepas de ese tal Will por si pudiera ser yo. Toda la información que reciba es buena para recuperarme.
- Ok. Lo que sé de ese Will fue que era un miembro de la CIA y que fue llamado expresamente por Barack Obama para una misión. Esa misión se mantuvo en secreto hasta que tiempo después la pudo realizar satisfactoriamente.
- ¿Sabes qué misión tenía que hacer?
- Sí, creo que era algo de Al-Qaeda, pero no me hagas mucho caso, no estoy segura.


- Ah... ¿y luego?
- Ahora que lo pienso, es probable que seas tú...
- ¿Por qué lo dices?
- Hubo una explosión en el lugar donde estaban reunidos Mariano Rajoy y tú. Dicha explosión se les atribuyó en su momento a Al-Qaeda y si eres tú el mismo que... Ah, claro.
- Clara, no me entero de nada.


- Oh, lo siento. Lo que estaba pensando es que tiene sentido lo que te he dicho. Ese Will que apareció en la tele saliendo de la Casa Blanca victorioso por matar al lider terrorista de Al-Qaeda eres tú porque días más tarde un miembro de esa misma organización se inmoló en el mismo lugar donde estabas tú con el presidente del Gobierno Español.
- Uf... puede ser que tengas razón, pero no estoy seguro.
- Yo sí, por fin podemos saber quien eres realmente Will...
- ¿Recuerdas si dijeron en la tele algo más?
- Eh... no... No sé...


- ¿No recuerdas nada si mencionaron a padres, esposa o novia?
- ¿Novia...? Ahora que lo dices creo que dijeron algo de que tenías una chica que estaba embarazada, la cual esperaba un niño. Pero hace tanto tiempo que no me acuerdo de nada más...
- Tengo que poner en orden todo esto, ¿te importa que me vaya a dar una vuelta?
- También es tu casa, no tienes que pedir permiso.
- Ok, hasta luego.


La tarde acaeció con rapidez y pronto comenzó a anochecer mientras que Will se alejaba del domicilio a lomos de Indomable.


Se situaron en lo alto de una colina, mirando el lugar donde vivían. No se veía ni un alma, sólo las luces tenues de su casa. Pero aparte de todo esto, mil pensamientos se acumulaban en la cabeza de Will. ¿Sería cierto?


Will empezó a acariciar a Indomable mientras comenzaba a pensar en todo lo que le había contado Clara.
- Miembro de la CIA, vi a Barack Obama en la Casa Blanca, Al-Qaeda, líder muerto... Explosión, todo encaja pero mi cabeza no recuerda.


- Tenía novia supuestamente y encima... ¡Espera! La otra noche soñé con una chica, perfectamente podría ser mi novia. Estaba embarada y esperaba a un niño...
En ese instante, recordó la imagen de esa chica y cómo una voz le decía que su hijo se llamaría como él.
- Will, mi niño... ¡Amanda! Ese es el nombre de mi novia. ¡Es cierto! Clara no mentía; ella decía la verdad. Dios mío, mi hijo tiene que tener 7 años ya... ¿Estarán bien? ¿Habrán sobrevivido?


Rápidamente, Will volvió a casa.


Tras dejar a Indomable y quitarle la silla, vio que Clara había entrado en casa. Al cruzar la puerta, la vió leyendo un libro.
- Hola Clara, quiero hablar contigo.
- Ah sí, dime. ¿Lograste recordar?


- Sí, es cierto. Tenía una novia, se llamaba Amanda y mi hijo que esperaba se llamaría como yo.
- Me alegro tanto que hayas recordado todo. Por fin te tenemos de vuelta sano y salvo.
- Gracias por ayudarme a recordar.
- No hay de qué. Es un placer.


- De verdad, no sé de qué manera puedo agradecértelo.
- Anda, ven y dame un abrazo tonto, no me tienes que agradecer nada.


Ambos se sentaron contentos y Clara siguió leyendo el libro. Unos 5 minutos más tarde, entró Adolfo en la casa.
- Buenas noches Will. ¿Qué tal?
- Muy contento. Gracias a Clara he podido recordar todo.
- ¿De verdad? Oh, cariño, ¿qué sabías tú de él?
- Salió en la tele. Gordi, Will fue el que mató al líder de Al-Qaeda, ¿te acuerdas que estuvo la noticia durante una semana?
- ¿El mismo?
- Sí, cariño, es el mismo.
- Will,-Adolfo se dirigió a este para hablar-, es todo un honor que vivas en nuestra casa. Esto tenemos que celebrarlo. ¿Una de dardos?
- Venga.


Los tres comenzaron a jugar a los dardos durante un buen rato, así mataron las horas de la noche.


Un rato más tarde, Will se despidió de ellos, ya que el sueño le había invadido y se dirigió hacia su cuarto.
- Hasta mañana Will, que descanses.
- Gracias Adolfo, hasta mañana.
- Duerme bien Will.
- Igualmente Clara, hasta luego.


Tras cerrarse la puerta, Adolfo se lanzó sobre Clara y la besó ardientemente.
- Oh, cariño. Menudo beso.
- Clara, te deseo, tengo ganas de hacer el amor contigo.
- Pues no hagamos la espera más larga.


Ambos entraron en su dormitorio y comenzaron a hacer el amor. Los gritos de Clara resonaban por toda la casa y se hacía imposible dormir...


Al poco tiempo de comenzar a formar escándalo la parejita, Will se despertó ante los gritos de ambos.
- Así no se puede dormir, me voy a ir a dar una vuelta.


Esta vez, Will salió a caminar ya que era muy tarde y no quería que Adolfo ni Clara se enterasen de que se había despertado por culpa de los gemidos de ambos.


Pero de repente, entre unas piedras que tenían unos dibujos pudo ver dos sacos de dormir.
- ¿Qué hace esto aquí?
Un ruido extraño comenzó a sonar tras las rocas y Will comenzó a retroceder asustado...



                                  CONTINUARÁ...