jueves, 26 de diciembre de 2013

Capítulo 16 de "Black Hand"

¡Feliz Navidad a todos! ¿Cómo estáis? Espero que hayáis pasado unos días preciosos con vuestras familias y amigos porque es de las cosas más bonitas que existe en la vida.
Antes de poneros el capítulo, quisiera compartir con vosotros un crisma que hizo una buena amiga mía, amante de Los Sims como yo y a la que quiero muchísimo: mi madre.


Ahora sí, os dejo con el siguiente capítulo no sin antes recordaros que el día 31, el día de nochevieja. Feliz Navidad nuevamente y felices fiestas.

CAPÍTULO 16

Una voz femenina comenzó a hablar hacia Will.
- ¿Will? ¿Eres tú?
- ¿Amanda? ¿Qué haces tú aquí?
Ambos se fundieron en un fuerte abrazo.
- Esa pregunta debería hacértela yo a ti.


- Jajaja, tienes razón. Uf, qué cansancio tengo encima. 
- A ver, relájate un poco y cuéntame, ¿qué es lo que te ha pasado?
- Uf, espera... ¡Ay! 
- Respira tranquilo, no tienes nada que temer aquí.
- Cuando salí de hablar contigo, comencé a dar vueltas y al final acabé en Eugi's, donde trabajaba el año pasado. Saludé a mi antiguo jefe y tal. Al rato, vinieron dos chavales y empezaron hablar conmigo, pero de repente uno de ellos me dijo que mi cara le sonaba.
- ¿Y tú lo conocías?


- ¡Qué va! No lo había visto en mi vida hasta ese momento. De repente el otro chico me dijo que era cierto, que me había visto junto a Louis y el doctor. En ese momento supe que venían de parte del doctor Mcwire...
- Ese hijo de... ¿Y qué hiciste?
- Comencé a correr como alma que lleva al diablo y me metí en un pequeño parque y los despisté. 
- ¿Y cómo es que has acabado aquí?
- Porque cuando no miraban y se iban a ir salí corriendo en dirección contraria a ellos y uno se dio cuenta de que me estaba escapando y vino tras de mi. Aunque estaba lejos, tuve que seguir corriendo y de repente vi esta casa abandonada y ahí me encontré contigo.


- Menuda suerte has tenido en encontrarme. Ven, acompáñame que te voy a esconder.
- Guau, un sótano. ¿Vives aquí?
- Sí... más o menos.


Al bajar las escaleras, Blake los esperaba ansioso. Se dirigió hacia Will y le comenzó a ladrar y a lamer.
- Ey chico, ¿cómo estás Blake?
- Will, no sé qué es lo que le pasa contigo pero es que tiene adoración macho jejeje.
- Yo es que soy muy fácil de querer.
- Ya seguro... :P


- Will.
- Dime Amanda.
- Estaba pensando en que te quedes aquí a vivir conmigo.
- ¿A vivir?
- Me sentí fatal esta tarde cuando me dijiste que estabas sin casa y que volverías a la calle y teniendo en cuenta que te están persiguiendo, me siento obligada a cuidarte.



- ¿Me lo estás diciendo en serio?
- Totalmente Will.
- Oh, muchísimas gracias Amanda. No sé cómo te lo podría agradecer.
- No tienes por qué darme las gracias.



- Amanda, este gesto significa mucho para mí. Dame un abrazo.
Will se abrazó fuerte a Amanda y sonrió de buena gana. De repente le vino el olor del perfume de ella y lo aspiró.
- Que bien hueles Amanda.
- Gracias Will, jejeje. Nunca me lo habían dicho.
- Para todo hay una primera vez, ¿no?
- Jajaja, tienes razón. Mira, son más de la 1 de la noche, debes estar agotado. ¿Me acompañas que te voy a enseñar tu cuarto?
- Vale.



Amanda cruzó el salón y entró en una de las puertas que conducía a un dormitorio individual.
- ¿Te gusta Will?
- Muy bonito. ¿Lo has decorado tú?
- Sí, bueno, entre Eddie y yo...
- Ah. ¿Vivíais juntos?
- Sí.
- Amanda... lo siento mucho.
- Muchas gracias. Siento mucho yo también lo de tu amigo.
- Bah, él se lo buscó. Yo también tengo parte de culpa y me siento mal por lo que ocurrió.
- Pues no tienes por qué sentirte mal, tú no apretaste el gatillo, fue tu amigo.
- Ya lo sé pero... es una sensación que tengo en mi interior.
- En fin, te dejo que descanses. Hasta mañana Will.
- Hasta mañana Amanda.



Amanda salió de la habitación y dejó solo a Will, para que se cambiara y se acostara. Ella, mientras tanto se puso a juguetear con Blake. 


Al cabo de 5 minutos, fue a ver si estaba dormido Will y, efectivamente, estaba frito.
- Pobrecillo,-pensó-, ha debido de pasarlo fatal...



Entonces, Amanda se fue hacia las escaleras y subió al piso superior y se asomó por la ventana. Ahí comenzó a dislumbrar a dos chicos discutiendo a voz en grito.
- Will no mentía; decía la verdad.



Amanda se retiró de la ventana y sacó su móvil, marcó un número y seguidamente colgó.


Al cabo de un par de minutos, unas sirenas de policía se escucharon acercándose y ambos tipos comenzaron a correr intentando huir de allí.


Amanda, bajó hasta el sótano y entró en su cuarto, se cambió y se tumbó en su cama. Ahí comenzó a
recordar en la conversación que había tenido con Will sobre Eddie, entonces se incorporó y comenzó a llorar de tristeza por la pérdida de su... compañero.



Estaba sollozando cuando sonó la puerta y entró Will en ropa interior.
- Amanda, ¿qué te ocurre? ¿Te ha pasado algo?
Amanda, rápidamente se intentó secar las lágrimas con el dorso de la mano.
- No me pasa nada Will, es una tontería.
- A mi no me lo parece. Venga, desahógate.



Will se sentó en la cama y puso sus manos sobre la espalda de Amanda y la aproximó a ella.
- Cuéntame qué es lo que te pasa. Sabes que puedes confiar en mi.
Amanda apoyó su cabeza en la de Will y lo miró un poco avergonzada.
- Will, yo...



- ¿Si Amanda?
- No sé...
- Confía en mi, sabes que puedes hacerlo.
- Yo...




                      CONTINUARÁ...