viernes, 12 de abril de 2013

Capítulo 5: Striptease

¡Hola de nuevo queridos lectores! Me complace estar de nuevo por aquí y traeros un nuevo capítulo.
He estado pensando que en cuanto salga el quinto número de la revista que estamos preparando mis compañeros y yo, os iré poniendo poco a poco todas las cosas que he aportado a la revista, ¿qué os parece? Podéis dejarme en los comentarios todo lo que queráis, sugerencias, etc. Y sin más, aquí os dejo el capítulo 5.

CAPÍTULO 5: STRIPTEASE


Desde el primer día que vinieron mis nietos con mi hijo y me pidieron contarles una historia mía, toda mi juventud venía a mi mente y no paraba de recordar lo que pasé en esa época. Estaba ausente y la cabeza se me iba todo el día al pasado...
Tom: Melinda cariño, voy a salir a dar una vuelta, ¿vale?
Melinda: Claro, no tardes mucho. ¿Te pasa algo?
T: No, nada, jeje, simplemente quiero despejarme un rato. Estoy agobiado con tanta gente aquí, me tengo que acostumbrar.


M: Pues nada, cuando te relajes vienes de nuevo.
T: Por supuesto. No es plan de dormir en la calle, jejeje.
M: ¿Me das un beso?
T: Cariño, eso no se pregunta, dámelo.
M: Te quiero mi vida.
T: Y yo a ti más, tesoro.


Salí de casa, pero antes, cogí las llaves del coche. Hacía tiempo que no conducía y quería dar una vuelta por la ciudad. Incluso ahora, todavía seguía oliendo a aquella época dorada...


La ciudad la verdad es que no había cambiado demasiado. Simplemente estaba todo más moderno, pero poco más. Era una ciudad pequeñita y de no demasiados habitantes. 


El paseo marítimo... Quién me iba a decir cuando llegué lo que me tenía que pasar. Ni me lo podía imaginar. Aquella mañana cuando vi a Anatoli... Cómo lo echo de menos tenerlo por aquí.


Madre mía, qué de recuerdos me da este bloque. El primero que se me viene a la cabeza es...


Anatoli: ¿Digame? Ah, buenas noches jefe. No, no, tranquilo, estaba viendo la tele. Sí... sí... ¡¿Cuanto?! Vale, vale. Ahora mismo voy. ¿Tommy? Claro, el viene conmigo. Vale, venga, hasta luego jefe. 


A: Creo que sé dónde puede estar este tío... A ver si tengo razón y lo encuentro ahí.


A: A ver, a ver... Sí, lo que yo decía. Este en la guerra le dieron un balazo en la cabeza y se ha quedado tonto. Pudiendo trabajar conmigo y ganar dinero contante y sonante... Voy a hablar con él.


T: ¡Anatoli! ¿Qué haces aquí?
A: ¿Por qué te fuiste sin decir nada? Me tenías preocupado.
T: Oish, qué lástima más grande.
A: Lo digo en serio, no lo vuelvas a hacer. En este negocio las cosas que pasan son realidad. No es ficción y cualquier hecho te puede costar la vida. Así que ten más cuidado a partir de ahora. Te lo digo por tu bien.
T: Vale, vale. Gracias por aconsejarme. Pero es que tenía que ir a trabajar, iba a llegar tarde.
A: Ya, bueno. ¿Sigues trabajando aquí?
T: Sí, la verdad es que me va bien.


A: ¿Te siguen pagando esa miseria?
T: Es lo que hay hasta que ascienda. Las cosas no están muy bien. ¿Te recuerdo de qué acabamos de salir?
A: No hace falta que me lo vuelvas a repetir. Simplemente te digo que tengo un trabajito que nos va a hacer ganar mucho dinerito.
T: ¿De qué se trata?
A: Es muy simple: Ir a un lugar, matar a un tío, irnos al bar, que nos paguen y hasta la próxima.
T: ¿Quién es el tipo?
A: Bueno... Es el dueño de las empresas Maestre S.L.


T: Anatoli, con todo el respeto del mundo, pero ¡¿ESTAS BIEN DE LA CABEZA?!
A: Shhhhhh, no grites coño. ¿Quieres que se enteren todos de lo que planeamos y tengamos a la pasma detrás mañana mismo?
T: No.
A: Pues entonces cállate y deja que termine. Cuando termine opina todo lo que quieras pero bajito, por favor.
T: Vale, perdón.
A: Bueno, pues ese es el tipo. Es muy fácil. Ahora mismo está en su casa sólo. Es pan comido. Anímate.
T: Es un paso muy importante Anatoli, déjame pensarlo.
A: ¿Te he comentado que por el trabajo nos van a pagar $50.000?


T: ¿C-como? ¿Has dicho $50.000?
A: Exactamente. $25.000 pavos para cada uno. ¿Sigues sin querer ir?
T: ¿Dónde es el lugar?
A: Jejeje, acompáñame.


A: Es aquí.
T: Bua... Qué grande es este edificio. ¿A qué planta vamos? 
A: Al ático.
T: Por favor, ¿la gente no sabe que es malo vivir tan alto? No hay tanto oxígeno como abajo.
A: Exagerado. Tiene unas vistas increíbles.
T: Es que las alturas y yo... muy bien no nos llevamos.


A: Se me olvidaba. Toma esto. No creo que lo vayas a matar a puñetazos. 
T: No creo.
A: Y ponle esto también.
T: ¿Qué demonios es esto?
A: Es un objeto que ha salido nuevo para las armas. Nunca lo he probado, pero dicen que es un silenciador.
T: Eso es imposible. No creo que exista ni vaya a existir tal tontería. 
A: Bueno, prepárate. Que faltan 4 pisos. A la de 3 disparamos los dos.
T: ¿Con el cacharro puesto?
A: Sí, confía en mi. Es lo último en armas.
T: Claro que es lo último. Es la última tontería que han sacado a la venta.
A: Bueno, venga, se acabó la guasa. ¿Listo? Allá vamos.


Subimos por el ascensor y cuando llegamos al piso, la puerta de la casa estaba abierta de par en par. Nos temimos lo peor. Alguien podía haberse adelantado a nosotros. Pero no. Estaba escribiendo una lista de gente y tachando a las que, textualmente, había arruinado. El muy... Se lo tenía merecido.


T: Oye, al final tenías razón. Ese cacharro funciona. No se escuchó nada.
A: Te lo dije. Yo no hago las cosas en vano.
Cesco: Buenas noches amigos. ¿Todo está tal como acordamos?
T y A: Trabajo hecho.


C: Anatoli, ¿qué tal Tommy?
A: Tommy ha sido lo de menos. Ya sabes que es un gran pistolero. Sobre todo con armas de gran calibre porque era lo que más manejaba en la guerra.
T: ¿Se puede confiar en el para estos trabajos entonces?
A: Claro que sí Cesco. Si yo no me fiara de él no me lo llevaría conmigo. Está claro.
C: ¿La operación tuvo algún imprevisto?
A: Ninguno. La puerta de la casa hasta estaba abierta incluso. 
C: Jajaja, gordo cabrón.


C: Chicos, ahora vengo. Os voy a preparar una sorpresa. Anatoli, prepara bebidas que hoy nos vamos a pegar una buena fiesta los 3.
A: Ahora mismo Cesco. No me lo digas dos veces.


A: Aquí están las bebidas. Tommy coje una.
T: No gracias. No me gusta beber. Prefiero estar cuerdo y saber lo que hago en todo momento.
A: Tu mismo. Yo hoy me voy a poner ciego... 


A: Ahh, qué bien sabe. Echaba de menos beberme un buen copazo. ¿Dónde estara el jefe?
T: Dijo que estaba abajo preparando algo.
A: Ya, ya, lo que pasa es que está tardando mucho.


C: Chicos, todo listo. Aquí está vuestra recompensa.
A: ¿Nuestro dinero está abajo?
C: No, no. El dinero está aquí. Tomad. Buen trabajo. La otra parte está abajo esperándoos.
En ese momento, algo me olió mal. No sabía si era por desconfianza de Cesco, pero su forma de decirnos eso no me gustó nada. Por si acaso, yo tenía todavía la pistola bien cerquita.


Sin embargo al bajar nos encontramos con un espectáculo digno de ver. Un striptease de una chica, sinceramente, bastante guapa.


A: Tío, tío, tío, ¿has visto eso?
T: Claro.
A: No sé, como no miras. 
T: Es que no me gusta ver cómo una chica preciosa se contonea delante mía.
A: :mellow: ¿Eres maricón?
T: No. ¿Por qué dices eso?
A: No me gusta ver cómo una chica preciosa se contonea delante mía. La verdad Tommy, ha sonado bastante mal.
T: He querido decir que no me gusta que una chica trabaje en eso.
A: Ya lo sé, pero ya que nos lo ha preparado el jefe, aprovecharemos. Yo le voy a entrar.
T: Jajaja, no tienes remedio.


A: Perdona tía, ¿sales hoy tarde de trabajar?
¿?: ¿Cómo dices?
A: Que si después de trabajar te vienes conmigo.
¿?: ¿Eres tonto o qué te pasa?


T: Jajaja, lo que me puedo estar riendo de este personaje. Calabazas en toda regla. No es más tonto porque no entrena.


A: Venga, no te hagas la estrecha. Vente conmigo que lo vamos a pasar bien.
¿?: Mira chaval, piérdete, ¿vale?
A: ¿Lo dices en serio?
¿?: Totalmente. Además con borrachos no hablo.
A: Que te den.


A: Mira tío, esta tía no quiere royo. A mi se me han quitado las ganas de todo. Voy arriba a beber. ¿Vienes?
T: Sí, ahora subo.
A: Venga, al ataque ligón.
T: Calla ya y sube arriba.


C: ¿Y Tommy?
A: Se ha quedado abajo.
C: ¿Solo?
A: No, con la chica.
C: Mierda...
A: ¿Qué pasa? Si se la liga pues enhorabuena por él. Ni que fuera tu novia ni nada parecido...
C: Ya lo se. <_< 


T: Chica, perdona por el comportamiento de mi amigo. Ya sabes lo que pasa con el alcohol.
¿?: No pasa nada. Estoy acostumbrada.
T: ¿Cómo te llamas?
M: Me llamo Melinda. Melinda Starr.
T: Yo soy Tommy García. Encantado.
M: Lo mismo digo.
T: Debes de estar helada con el frío que hace últimamente y encima vestida de esta forma.
M: Un poco la verdad...


M: Mira cómo tengo las manos.
T: Estás helada. Déjame que me acerque, no es bueno que estés tan fría.


M: Hummm, sí. Ya siento más calor. Muchas gracias por todo.
T: No es nada. 


T: ¿Sabes que hueles muy bien?
M: ¿Si? Gracias.
T: Es que ahora que te estoy abrazando he podido oler tu fragancia. ¿Estás mejor?
M: Mucho mejor. Gracias de nuevo Tommy. No sé cómo agradecértelo...
T: Yo sí. Déjate llevar.


Tras esto, me acerqué a ella más todavía y la besé profundamente. Nuestras lenguas jugaban en el interior de nuestras bocas mientras Melinda y yo nos abrazábamos con fuerza. Fue el mejor beso de mi vida.


M: Oh, Tommy, ha sido increíble este beso. 
T: ¿Te ha gustado?
M: Me ha encantado.
T: Pues esto no es nada...


Volvimos a besarnos con pasíon y poco a poco el frío se nos fue pasando para dejar paso al calor, los sofocos y al AMOR.


En este piso, aparte del escenario donde vi por primera vez a Melinda, había un par de habitaciones de matrimonio y que estaban libres en ese momento...


Nos besamos, nos desnudamos, nos acariciamos e hicimos el amor locamente. No sabía qué era lo que tenía esta chica pero me tenía enganchado. Me comportaba como una oveja con su amo.


Mientras tanto, Cesco y Anatoli siguieron bebiendo hasta que el sueño les venció y acabaron tirados en el sofá.


Tras hacerlo Melinda y yo nos quedamos profundamente dormidos. Desde hacía mucho tiempo no me lo había pasado mejor que entonces. Mi primera vez con Melinda y mi mejor momento en esta ciudad.



CONTINUARÁ...